
Hay algo que se mueve: como un pez. Los sentidos construyen un recipiente lleno de algo que fluye con el pez (como el agua en una pecera)... son los movimientos de este líquido (derivados de los movimientos del pez) los que son percibidos por los mismos.
Los sentidos solo ven la estela que deja el pez.
No hay nada que no sea pez, puesto que los sentidos sólo son una leve onda de la infinidad de movimientos del pez. El pez no necesita agua en la pecera para existir, ésta sólo es necesaria para el movimiento que depende de otro movimiento... y el pez no depende de nada, él si es.
Tampoco el pez necesita verse reflejado en los movimientos del agua porque su existencia no depende de ello, por lo tanto no crea ningún recipiente para ver su propia estela... si así lo hiciera viviría en la infinita red de universos que sus movimientos crean. Y no. En él todo acaba: todo se realiza.
Maravilloso, y el darnos cuenta que la estela solo indica es lo que nos abre al vacío y a la infinitud...a nosotros mismos.
Un abrazo.
Deberíamos ser como el pez, por mucho que nos miren, importarnos mas bien poco :)
Besicos
Me gusta tu blog, lo seguiré....
Los sentidos están limitados a la materia (pecera) y el cuerpo (agua), necesitan ver la estela que deja el pez.
El pez se a menudo se distrae observando un ambiente imaginario que lo limita y se extravía de si mismo en esa infinita red de universos.
Es mi visión.
Besos.
Yo soy pez incluso en lo de ma memoria, que se ve que casi no tienen. De qué estábamos hablando? Un veso, Carmen.
Gracias por vuestros comentarios!!! :D
Es un poco lioso esto del pez jejeje y me ha sorprendido gratamente vuestra interpretación. Gracias por esa maravillosa lectura.
Un beso!!!
Yo soy Acuario, y cuándo no me ducho en una semana huelo a pescado, no sé si tendrá mucho que ver con la filosofía de tu escrito :-)
Glup!, glup!, o mejor blog!, blog!
Besos húmedos, salados y marinados...
Ya es la segunda vez que leo el post y no me acabo de centrar.
El pez no es sólo pez, tambien es agua. Y el agua no solamente actua en la estela del pez, también forma parte del pez. Sus universos no están tan separados ni se limitan a una actuación mecánica. La ósmosis nos demuestra que ambos universos interactuan aunque sólo uno de ellos necesita al otro. La existencia vital es la más frágil y nosotros nos empeñamos en no ver el milagro...
Anduve por aquí buscando cosas para contrastar y leí tu expresión: "Me gustaría compartir contigo lo que escribo". Me gusta la expresión y como yo pienso lo mismo, te invito a visitar mi blog. Si te interesa lee primero el escrito de presentación, creo que vamos en la misma onda. Mi principal preocupación, con relación a lo último que escribes, es ¿La pecera nos la hacen o la creamos nosotros con sus limitaciones? ¿Ayudamos a los demás a romper o difuminar los límites de su pecera o ayudamos a fijarlos y a limitarlos?
Me hago seguidor tuyo, de momento pensando que tienes muchas cosas que decir…
Un afectuoso saludo
Hola Carmen. ¡Que pasada de blog! Enhorabuena. Dolfi.
FELIZ SEMANA DEL AMIGO,HE LLEGADO A TU BELLA CASA, PARA INVITARTE A PASAR POR EL BLOG,HAY MUCHOS PREMIOS QUE QUIERO COMPARTIR CONTIGO,ABRAZOS DE LUZ DESDE ISRAEL.
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