Somos lo que damos


Escrito por Carmen Martinez

9 Comentarios

Tratamos de imponer orden en nuestro pequeño mundo (aquel que cada uno de nosotros abarca con su ego) y al hacerlo nos sentimos “señores de nuestro mundo”, legitimados para “cobrar nuestro salario”... con ello generamos dos tipos de destrucción: la que realizamos al ordenar-crear-manipular nuestro entorno... buscando “ser” en el mundo, y la otra al recibir el premio esperado por nuestra labor: recibiendo del entorno para nuestro deleite aquello que tiene que ver con nuestro deseo y que creemos merecer y por lo tanto “servirnos de él”.

Ni nuestro trabajo ni nuestras satisfacciones son aquello que nos hace creadores, aquello que “sirve” y son el fruto y disfruto que otorgamos al universo… más bien son el camino vejado que hemos transitado, son las hojas en el suelo que nuestro cuchillo ha arrancado cuando pasábamos a través del bosque...

Nuestro aporte de creatividad es otro, proviene de nuestros genes… y consiste en la capacidad de crearnos como organismo: entregando nuestros desechos al universo... cada vez que eliminamos algo de nuestro organismo, ya sea en forma física o mental, todo aquello que damos por no-productivo... es aquello que “creamos para” el universo...

Cuando al pasar a través del bosque lo inundamos con nuestro calor y nuestra vibración (desechos de nuestro sistema que dan información al entorno de lo que somos) le sumamos energía que antes no tenía y con ella el entorno obtiene complejidad… es cuando nuestro “ser” enriquece lo que toca y se convierte en co-creador de la realidad.

Si nos diéramos cuenta invertiríamos la dinámica, minimizando aquello que destruimos para servimos y aumentando aquello que “somos” y que es nuestra verdadera huella: la plasmación de nuestro ser en la realidad que surge cada vez que respiramos, deteniéndonos y dándonos, haciendo el amor con el entorno… fertilizando el universo.

9 comments

Escribe un Comentario